Archivos de octubre 3rd, 2014 | Página de los Archivos del Día

EL DOS DE OCTUBRE, DE HACE CUARENTA SEIS AÑO.

Viernes, octubre 3rd, 2014

CONVERSANDO EN DEBATE

RICARDO GARCÍA TREVIÑO

Mil novecientos sesenta ocho, un buen número de gobernantes, de los que hoy gobiernan México; no habían nacido, la patria que los recibió, el suelo que los vio nacer, se vio envuelta en una tragedia nacional ¡LA VIOLENCIA CONVULSIONO LA NACIÓN!
Las universidades; centros de estudios superiores, hicieron temblar al sistema político mexicano, donde un solo partido político, hegemónicamente, nivelaba e equilibraba los torrentes del poder.
El México del alarido; el de la voz alzada, el del fuerte grito, levantó tierra; bastante tierra, bastante polvareda, había espacio para crear
conciencia; pensamientos, ideas, de allí se derivó la convulsión. ¡CONCIENCIA Y REPRESIÓN; NUNCA HAN SIDO ALIADAS! Ante el opresor, el precio, es la muerte, pagaron caro las victimas del sacrificio, no se diga los deudos de los sacrificados, aún se escuchan sus lamentos, en la plaza de las tres culturas.

tlatelolco

En el México, del sesenta ocho, del siglo pasado, se debatía y combatía, por el poder, que se desprendia de las ideas; idea y pensamiento en busca del poder, donde el bien común prevalecía, de allí surgió el temor; la amenaza, la confusión, de quien o quienes tomaron la decisión, de ejercer la represión, para mantener el “orden”.
Cientos de estudiantes fueron masacrados, la amenaza era real, venía del exterior. Lamentable hecho histórico.

Hace cuarenta seis años; cuatro décadas y seis años. Siete Presidentes, en el Poder Ejecutivo Federal, la trasformación de la fenomenología social, política y cultural es evidente, el ente colectivo ha sido trasformado, la persona se debate entre el materialismo y el poder sin filosofía, además de un corporativismo suicida; inconscientemente suicida y cruel, la persona tratada como masa; la masificación de la célula cerebral, nuestro líder, contra viento y marea, lucha para establecer el orden, pidámosle a Dios, que por el bien de las generaciones venideras, lo logre.