UNA LARGA PRIMAVERA, UN DURO INVIERNO Y UN OTOÑO QUE SE ESCAPA. EUGENIO ARMENDAIZ NORIEGA

    POESIA

    POR RICARDO GARCÍA TREVIÑO

    Noventa y un años, tiene el viejo, una vejez que no tiene edad, sus recuerdos se encargan de ello, siempre jovial y servicial, donde todo recordar es permitido. De los malos días y los malos ratos; de esos ni se acuerda, no le interesa recordarlo… los rechaza, los manda al olvido de todos los olvidos, aquellos que lo mejor es olvidarlos, fue cuando las partidas de ajedrez hicieron lo suyo, por las enseñanzas recibidas de su padre, que con el tiempo trajo consigo, aquel triunfo sobre un excampeón del mundo.

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    Una bella AURORA lo dejo sin dejarlo; hace cinco años, cuando aún estaba erguido como un roble, el tiempo se ha encargado de doblarlo; pero no arrodillarlo.
    La sonrisa y el buen humor, nunca lo han abandonado, así como su inteligencia y memoria. Lucido; con su mente fresca, donde un asiento, su banca vieja y estilosa; elegante y sobria como Él, portentosa luce en su pórtico, y lo ha acompañado los últimos cinco años de su vida, cuando su bella AURORA, se ocultó tras el horizonte para contemplarlo y seguirle amando ¡Amor eterno! donde Dios, los espera en la eternidad, para volverlos a enlazar.

    abuelo luz y flama

    La única melancolía que acompaña al VIEJO DE LAS LARGAS PRIMAVERAS, es el reproche a esta generación, el poco aprecio que le tienen a la VIDA y la perdida de la capacidad de ASOMBRARSE. ¡Hay tanto de que asombrarse y no lo ven! Palabras que pronuncia sin dejo de maltrato; solo las pronuncia y las desliza al cesto de lo incomprendido.
    EL VIEJO DE LAS LARGAS PRIMAVERAS, es un guerrero de mil batallas. !Vive solo! la soledad no le ha arrebatado un minuto de felicidad y de fortaleza. !Valiente como ningúno! Se basta así mismo… “solo te pido un favor; dejame ser independiente, como toda la vida he sido”
    Su independencia la defiende con hidalga gallardía, le brota de la mezcla de sangre española y mexicana, que corre por sus venas.
    Nieto del hombre más rico de America, a finales del siglo diecinueve y principios del veinte; la casa del Indiano, en Colombres, Asturias, lo atestigua, allí se aposento su madre, la cual le heredo su nobleza y bravura. Hoy esa riqueza se ha ido, pero el VIEJO DE LAS LARGAS PRIMAVERAS, se quedo con la mayor parte; el pasaporte al cielo para reunirse con sus amores de todos los tiempos, su AURORA, y demás quereres, donde solo se espera el día del encuentro para reunirse con ellos, llevando bajo su brazo, lo escrito en sus cuentos; narrativa y poesía circustancial, así como sus melodias; guitarras, pianos y cantos de sus ayeres, que los ha disfrutado en el devenir de sus dias. UNA LARGA PRIMAVERA; UN DURO INVIERNO Y UN OTOÑO QUE SE ESCAPA. EUGENIO ARMENDAIZ NORIEGA, ES SU NOMBRE

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